Carbfix logra capturar el 99,6 % del CO2 y el H2S de una central geotérmica en Islandia
Tras más de un año de operaciones, Carbfix ha reportado éxito en la captura del 99,6 % del CO2 y del 100 % del H2S que han ingresado en su planta de Steingerður, en Islandia.
Carbfix ha anunciado que el 99,6 % del CO2 y la totalidad del H2S que ingresaron en su planta de purificación de aire Steingerður —ubicada en las instalaciones de la central geotérmica de Hellisheidi, en Islandia— se disolvieron en agua y se destinaron a su almacenamiento permanente en el lecho rocoso. Este resultado se verificó durante el periodo comprendido entre el 1 de julio de 2025 y el 30 de junio de 2026, lográndose la inyección de más de 19.000 toneladas de CO2 a través de antiguos pozos geotérmicos que ahora se utilizan para la reinyección.
Con este hito, Carbfix ha demostrado la alta eficiencia de su tecnología de captura y ha confirmado su eficacia en operaciones continuas a largo plazo. Asimismo, consolida a la central de Hellisheidi, operada por ON Power, como líder mundial en la reducción de emisiones derivadas de la producción de energía geotérmica.
Inaugurada en junio de 2025, la planta Steingerður fue diseñada y construida en el marco del proyecto Silfurberg, una iniciativa de innovación financiada con casi 3,9 millones de euros por el Fondo de Innovación de la Unión Europea. Este apoyo ha sido fundamental para el desarrollo y la expansión de la tecnología, así como para generar el conocimiento técnico necesario para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
Desde que se implementó por primera vez el método Carbfix en Hellisheidi, se han fijado en la roca más de 120.000 toneladas de CO2 y más de 50.000 toneladas de H2S.
El método Carbfix imita el ciclo natural del carbono, un proceso que normalmente requiere milenios. Sin embargo, la tecnología de Carbfix fija el dióxido de carbono inmediatamente en el agua dentro de la planta Steingerður y lo transforma en nuevos minerales en un plazo de dos años, mediante la inyección del agua carbonatada en las capas rocosas de la zona. De este modo, la operación reduce el impacto climático de la producción de energía geotérmica y contribuye también a la gestión segura y económica del sulfuro de hidrógeno.
Fuente y más información: ThinkGeoEnergy / Carbfix