Noticias

Como el derrame de agua de una central geotérmica se convirtió en un Spa

Blue Lagoon, Iceland (source: flickr/ Bods, creative commons)
Abraham Ormad 10 Jul 2014

El siguiente artículo corresponde al número 2 de nuestra revista Think GEOENERGY Magazine que se encuentra tanto en formato tradicional de papel como en digital para dispositivos iPad. Trata de cómo se formó el famoso Spa del Blue Lagoon en Islandia tras el accidente de una central geotérmica en 1976 y la cantidad de servicios que se han creado al rededor del centro.

Hemos traducido un interesantísimo artículo correspondiente al número 2 de nuestra revista Think GEOENERGY Magazine. Queremos mostraros un ejemplo de los geniales artículos que podréis encontrar en la publicación. La revista está disponible en formato tradicional de papel y hace unos días inauguramos el formato electrónico para dispositivos iPad en la App Store.

Por tan solo $30 en una única cuota anual (gastos de envío incluidos) los suscriptores recibirán las dos ediciones anuales tanto en el formato tradicional de papel como el formato electrónico. Os podéis dar de alta completando el siguiente formulario en esta dirección.

“¿Por qué se ha construido una central eléctrica tan cerca de un Spa tan grande como este?” Esta es a menudo la primera pregunta que se plantea la gente cuando visita el “Blue Lagoon” o “Laguna Azul” en Islandia. Es una pregunta que tiene sentido y hay una razón muy lógica para la actual ubicación del Blue Lagoon, una de las 25 maravillas del mundo según el National Geographic.

Irónicamente, el Blue Lagoon es el resultado de un accidente que tuvo lugar durante la instalación y operación de la planta geotérmica de Svartsengi en 1976. El derrame originado creó una surrealista piscina de agua azul cerca de la planta, agua de mar geotérmica, y la gente comenzó a bañarse en el agua. Con el paso del tiempo se corrió la voz sobre los efectos curativos del agua de la laguna, en particular para las personas con enfermedades de la piel como la psoriasis. Lo que antes era una pequeña habitación para cambiarse y un aparcamiento sin asfaltar lleno de polvo para la gente local, se ha transformado en un negocio muy rentable en el que trabajan alrededor de 240 personas y atrae a más de 600.000 visitantes al año. Además de convertirse en un Spa de renombre mundial, en el Blue Lagoon opera una clínica especial para tratamientos de la psoriasis. La compañía desarrolla y comercializa una línea de tratamiento para el cuidado de la piel basado en este agua de mar geotérmica y sus ingredientes activos, minerales, sílice y algas.

No es de extrañar que existan otros muchos proyectos en todo el mundo que deseen replicar el éxito del Blue Lagoon en Islandia. De hecho, se ha convertido en un “negocio paralelo” inspirador y útil para las operaciones de otras plantas geotérmicas en todo el mundo.

En la actualidad, existen proyectos geotérmicos prometedores en diversos estados de desarrollo en África y Asia. La empresa estatal de electricidad de Kenia está construyendo un gran Spa natural cerca de sus campos geotérmicos de Olkaria en el Parque Nacional de Hellsgate. El Spa cuenta con cuatro lagunas interconectadas, una sauna y un baño de vapor. Otro proyecto ubicado en Filipinas, en la provincia de Oriental Mindoro, está desarrollando un balneario geotérmico que formará parte de un complejo turístico previsto para la isla. Ambos mencionan explícitamente al Blue Laggon como modelo de negocio y están tratando de replicar su éxito.

Es evidente que el Blue Lagoon es un modelo de negocio que otros muchos productores geotérmicos en el mundo desearían replicar. Sin embargo, ¿cómo un accidente ambiental a mediados de los años 70 en la Islandia rural ha alcanzado la fama actual? ¿Cuáles fueron los pasos y las personas detrás de esta transformación que se ha convertido en una inspiración para otros países como Kenya y Filipinas?

El operador de la planta geotérmica HS Orka, ha sido un inversor clave en el Blue Lagoon desde el principio y a su vez, proveedor del agua para la laguna y sus respectivas operaciones. La principal fuente de inspiración y persona que impulsó esta transformación es Grímur Saemundsen, el CEO del Spa. Como empresario, fundó el complejo con la visión de construir un centro de bienestar de primera clase. Saemundsen, es médico de profesión y los efectos curativos de sus aguas motivaron su interés para más tarde sentar las bases de lo que es el negocio en la actualidad.

Desde el principio, Saemundsen y su equipo pusieron un fuerte énfasis en la arquitectura y el diseño cuando planificaron el centro. El objetivo principal era mezclar las instalaciones con el entorno natural de los campos de lava, proporcionando una armonía entre la naturaleza y el hombre. Se contrató a la arquitecta local Sigridur Sigthorsdottir que también ha participado en otros spa únicos en Islandia. La importancia de la marca y el marketing fue un tema clave desde el principio por lo que se incorporó al diseñador islandés Sigurdur Thorsteinsson para promocionar al Blue Lagoon como una marca poniendo de manifiesto que el diseño y la arquitectura siempre han estado a la vanguardia dentro del modelo de negocio para la empresa.

Con el paso del tiempo se han dado pasos importantes de cara a proporcionar una experiencia única en estas aguas aparentemente de otro mundo. La disponibilidad de reservar online ayuda a gestionar las horas pico durante el verano y con un incremento de turistas a lo largo de todo el año en Islandia, durante la temporada de invierno se han visto cada vez más clientes experimentando los efectos beneficiosos del agua de mar geotérmica de la laguna.

Hoy en día el Blue Lagoon es quizá una de las marcas más importantes de Islandia y es sinónimo del concepto mismo de cómo debería ser un balneario geotérmico. Además, la Laguna ha creado una marca de fuerte reconocimiento y reputación en la salud, bienestar y belleza a través de sus productos de cuidado de la piel. Su línea de productos basados en la laguna azul del agua de mar geotérmica y sus ingredientes; minerales, sílice y algas se desarrollan mediante una serie de métodos ecológicos y sostenibles en el centro “Blue Lagoon R&D and Harvesting Center” en Svartsengi.

El efecto curativo sobre la psoriasis se ha demostrado científicamente. Estudios llevados a cabo en colaboración con el profesor Jean Krutmann del Instituto Heinrich Heine de Alemania muestran que las algas del Blue Lagoon tienen efectos anti-envejecimiento y que la sílice refuerza la función barrera de la piel. Las algas contenidas en la laguna se cultivan en el centro de I+D usando CO2 procedente de la planta geotérmica de HS Orka y está significando un gran paso para reducir la huella de carbono de dicha planta. La sílice utilizada en el Spa y la línea de productos de cuidado de la piel también son producidos en este centro. Los usos sostenibles y múltiples de los subproductos derivados del recurso geotérmico han estado continuamente influyendo a los directores de la empresa.

Los primeros productos de cuidado para la piel fueron producidos y diseñados en base a las necesidades específicas de las personas que luchan contra la psoriasis. La máscara de barro de sílice fue uno de los primeros productos desarrollados y es a día de hoy uno de los más populares. El centro ofrece una línea completa de productos para la piel que limpian, realzan y nutren la piel, incluyendo una línea de cuidado para la piel facial anti-envejecimiento muy investigado y desarrollado. El Blue Lagoon cuenta con tres tiendas especializadas en Islandia, una en el aeropuerto internacional de Keflavik, otra en el centro de Reikiavik y otra en el mismo Spa. La gama de cuidado de la piel también se vende en todo el mundo a través de la tienda online de www.bluelagoon.com.

Dentro del complejo también opera una clínica en la que se proporcionan tratamientos específicos para psoriasis. La clínica cuenta con quince habitaciones bien equipadas y se está planeando ampliar la zona mediante la construcción de un nuevo hotel de sesenta y tres habitaciones.

En una conversación mantenida con Magnea Gudmundsdottir, directora de relaciones públicas de la empresa, le preguntamos cómo se podría replicar el éxito del Blue Lagoon “Este centro es muy especial. Se basa en el agua de mar geotérmica que sólo se encuentra en esta ubicación. Por lo tanto, el Blue Lagoon no puede ser replicado en otras partes del mundo. Con suerte, puede servir como inspiración para hacer pleno uso de los recursos geotérmicos tal y como lo hacemos aquí”. A la pregunta de qué consejo daría a otros desarrolladores geotérmicos, Gudmundsdottir dijo que es importante, “Mantenerse fiel a su visión y basarse en las características propias de cada sitio.”

El Blue Lagoon está abierto todo el año y se encuentra situado en la península de Reykjanes en el municipio de Grindavik, a unos 20 minutos en coche desde el aeropuerto internacional de Islandia y a unos 45 minutos en coche desde la capital, Reykjavik. Para conocer más detalles www.bluelagoon.com

Este artículo ha sido publicado en la revista Think GEOENERGY Magazine número 2 de mayo del 2014.